"El Atleti somos nosotros"

Me encanta el fútbol; no puedo evitarlo. Me encanta ir al campo y saludar a los vecinos de asiento que, tras años y años de domingos de infarto, ya se han convertido en mis amigos. Me encanta comentarles cómo ha ido mi semana y que me comenten cómo ha ido la suya. Me gusta hacer pronósticos con J. y hablar de nuestro entrenador con N. Delante de mí se sienta un chico que viene desde Burgos, y que asegura que nunca viene solo al campo, pues lo hace (y dice esto señalando a las gradas) con cerca de 50.000 amigos. Recuerdo el abrazo que nos dimos cuando marcamos un gol importante, importantísimo. Parecíamos dos críos.

Corrijo lo dicho: ni me encanta el fútbol ni me gusta ir al campo. Miento. Me encanta el Atleti e ir al Calderón. Creo que ya lo he dicho todo. En el fútbol hay varias categorías de seguidores: los forofos, los aficionados y los expertos. Los que vamos a ver al Atleti no estamos en ninguna de estas tres categorías. Vamos a ver al Atleti y punto. Que ganan, pues cojonudo. Que pierden, pues peor para ellos. Total, nuestras vidas van a ser las mismas suceda una cosa u otra.

Muchas personas me han preguntado por qué a los hombres más o menos maduros, más o menos serios y más o menos establecidos en esta Gran Güasa que se llama Vida nos gusta una afición tan estúpida como el fútbol. Hay mil razones, pero creo que la fundamental es porque en un campo puedes ser un niño sin que a nadie le extrañe. He visto tíos altos y fuertes como castillos llorar por una eliminación maldita o por un robo arbitral a mano armada. He visto a 50.000 personas felices, cantando y riendo al unísono (y eso no se paga con nada en el mundo). He visto cómo a Fernando Torres ya no le llamábamos ni Torres ni Fernando Torres, ni siquiera por su apodo (El Niño), sino Fernando, porque era y es un amigo querido o un hermano. He visto cómo nos entristecimos cuando se fue. Pero también veo cómo ahora triunfa en el Liverpool y cómo nos sentimos orgullosos de ello.

La segunda razón por la que nos gusta el fútbol o, mejor dicho, los colores rojiblancos, es que el Atleti es como la Vida: nos trae lo mejor y lo peor y debemos estar preparados. Y siempre, siempre, siempre, hay que levantarse, hay que preparar el siguiente partido, hay que intentar ganarlo. En el Atleti, como en la vida, los milagros tienen lugar cada muuuuucho tiempo, pero cuando ocurren son la puta leche.

Sin embargo, la tercera y última razón por la que me gusta el fútbol (qué digo, mi equipo) es que El Atleti somos nosotros. Os cuento. El Atleti somos nosotros es el título de un libro, pero es algo más. Ahí va la historia, que yo mismo presencié:

Sucedió hace unos años, cuando el Club celebraba su centenario. Los aficionados pasearon por la calle la bandera más grande del mundo, hubo todo tipo de actos, comidas, reencuentro con ex-jugadores. Y un partido, un maldito partido de Liga. Contra el Osasuna, para más señas.

Docenas de autoridades presenciaban el encuentro desde el palco, presidido honoríficamente por nuestro Príncipe, Felipe de Borbón, reconocido atlético.

Y ocurrió lo que tenía que ocurrir: que el partido fue un desastre total, que el equipo no dio ni una, que perdieron. Ese encuentro fue el prólogo de un fin de temporada desastroso que nos alejó de Europa.

Cuando el árbitro pitó el final del partido, las 50.000 personas que estábamos allí quedamos enmudecidas. Lo que iba a ser una fiesta se había convertido en una broma de mal gusto. Por megafonía anunciaron que iban a lanzar fuegos artificiales. Era lo último. ¡Fuegos artificiales! Parecía de cachondeo. Entonces empezó a suceder otra historia, una intrahistoria, o, quizá, una anécdota más importante que el propio partido. Todo el público empezó a cantar el himno del Club. Alto, alto, alto. Altísimo. Tan alto que, durante unos segundos, enmudecimos el estruendo de unos fuegos artificiales, falsos, tristes, llenos de penas. Momentos después, todo el Calderón, en pie, coreó:

El Atleti somos nosotros.

El Atleti somos nosotros.

El Atleti somos nosotros.

Daba igual que once jugadores vestidos con la rojiblanca ganaran o perdieran. De lo que nos dimos cuenta es que algo ocurrió en el pasado, ocurre en el presente y ocurrirá dentro de muchos años: el Atleti es y será su afición. Dios mío, la mejor del mundo.

Para empezar, os dejo un corte del antigüa sección Lo que el ojo no ve, que se emitía antaño en El día después, de Canal Plus.

El mejor spot que he visto en mucho tiempo. ¿Cómo dos soldados enemigos en una cruenta guerra civil pueden encontrar algo en común?:

El resumen de uno de los mejores partidos de la temporada, que se ha visto, por cierto, en el Calderón: Atleti, 4 – F.C. Barcelona, 3. Empezó ganando el Barcelona 0-2. El resto queda para la Historia:

Por último, el vídeo del partido que nos devolvió a Europa.

Que seáis felices. Ah, los milagros ocurren, no lo olvidéis.

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5 comentarios sobre “"El Atleti somos nosotros"

  1. Más tarde vuelvo y comento más tranqui, pero quería decirte que me emocionó tu entrada de hoy. Obviamente, soy del Atleti. ¿De qué otro equipo se puede ser cuando tu padre te lleva desde que eres una ‘cani’ en su vespino para ver el partido con todos sus amigotes y sus compañeros de trabajo? Pues eso…Un beso muy grande y hoy, para variar, cambio el naranja por rojiblanco

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  2. ai, ai, me pasa igual que a ti, soy culé, culé, culé, me encanta ir al campo, a les nits blaugrana, como digo yo, preparar unos buenos bocatas y dejarme la garganta animando y criticando al árbitro, cuando lo merece, claro.y reconozco que los derbis (para mí son derbis por su calidad) entre el atleti y el barça son mis preferidos. uno de los dos equipos siempre acabará protagonizando una remontada épica, y aunque pierda nunca te queda tan mal sabor de boca!

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  3. Mi querido amigo: vuelvo…Como bien has descrito en el artículo, ser atlético es un sentimiento. Como aquella otra campaña publicitaria, aquella que decía: “papa, ¿por qué somos del Atleti?” Es difícilmente explicable, pero al igual que canta Sabina ‘hay que haber llorado’. Para mí, cuando alguien (y estoy absolutamente rodeada de merengues, siempre lo estuve) quiere establecer comparaciones, hay una cosa clara que define su idiosincrasia: Plácido Domingo hizo el himno del centenario blanco; Joaquín Sabina el nuestro. No hay más que hablar (con todos mis respetos para el gran tenor).Reconozco que soy del Atleti más de boquilla, es decir, no voy -como tú- todos los domingos al campo, pero como decía antes, mi padre me llevaba en la vespino a ver los partidos en el Calderón. ¿Cómo no terminar siendo periodista de Deportes? Jajaja… Una buena: yo estuve, con cuatro añitos, en el 75 aniversario del Atleti ¡¡¡viendo a Rafaella Carrá!!! (esto ya lo sabrías porque lo verías en mi blog cuando hablé de mis 36 años). Pero este año, para mi cumpleaños, una querida compañera y amiga dijo: mira, tengo un regalo original para ti, ¿te haría ilusión ver conmigo el Atleti-Getafe? (ella es ‘azulona’) Y allá que fuimos, estuvimos en la grada baja, hacía muuuuuuchos años que no me sentaba en esa zona (pues las últimas veces que fui lo hice con entrada de prensa y ésas son en el gallinero). ¿Te puedes creer que, cuando entré en el campo, volví a sentirme niña y se me saltaron las lágrimas? A mis 36 años, volvía a sentirme como con cuatro… No me gusta mucho establecer diferencias entre un@s y otr@s, porque creo que, en el fondo, siempre hay personas, pero me cuesta mucho trabajo creer que en el Bernabéu alguna vez se diese la escena que describes. Un campo que, según va perdiendo o simplemente jugando mal, queda en silencio. ¡¡¡Eso no pasa jamás en el Calderón!!!Bueno, amigo, ya me he despachado a gusto jejeje… No obstante quería hacer un apunte sobre el famoso anuncio del que hablas (ése de los dos soldados). Aunque sólo sea porque mi hermana trabajó en el corto del que voy a hablar, quiero hacer este recordatorio. Antes que ese anuncio, se presentó el corto “Heaven”, obra de Javier Olivares y Javier Andrés, que contaba la misma historia (sólo que sin el componente futbolístico). En el momento en que se presentó el ‘spot’ del Atleti, se llegó a hablar de plagio y, aunque jamás se presentó denuncia ni se volvió a hablar del tema, quiero hacer esta mención al cortometraje. Aquí tenéis un artículo sobre el asunto…http://www.123people.es/ext/frm?ti=person%20finder&search_term=javier%20olivares&search_country=ES&st=person%20finder&target_url=http://lrd.yahooapis.com/_ylc%3DX3oDMTVnYjEyOGZ0BF9TAzIwMjMxNTI3MDIEYXBwaWQDc1k3Wlo2clYzNEhSZm5ZdGVmcmkzRUx4VG5makpERG5QOWVKV1NGSkJHcTJ1V1dFa0xVdm5IYnNBeUNyVkd5Y2REVElUX2tlBGNsaWVudANib3NzBHNlcnZpY2UDQk9TUwRzbGsDdGl0bGUEc3JjcHZpZANDUzdIdEdLSWNycEpWeTM3SnNDV3lleEpXODV4RTBuazQyd0FCTTYz/SIG%3D121j71cip/**http%253A//www.elmundo.es/papel/2003/07/22/deportes/1443115.htmlY nada más. Un beso enorme (otra vez rojiblanco)

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  4. Reconozco, querido amigo, que leyendo tu entrada no he sido capaz de comprender el género al que pertenece. Por un lado podría encontrarlo en la crónica deportiva, pero cambia a un misticismo, que ni San Juan de la Cruz, o Santa Teresa son capaces de alcanzar. En ese momento, se sucedió una epifanía, un apocalipsis de la verdad. Y es que al igual que los presentes en el monte galileo, hicieron una bienaventurada comunión, los asistentes al Calderón sienten el halito de la fe en un Atletico, al que se sigue a ciegamente. Un Atletico que domingo a domingo nos muestra la faceta humana del dolor y que nos sublima orgásmicamente en momentos de gloria que solo los que asistís asiduamente, los iniciados, podéis comprender o sentir en plenitud.Quiera Apolo protegernos y meternos en Champions.

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  5. ¡Hola a todos!Ante todo, mil disculpas por no haber dado réplica antes a vuestros comentarios. He tenido unos días algo ajetreados y lo que te contaré morena.AMELIE: Me has contado tantas cosas y tan interesantes que no sé por dónde empezar. Sabía de tu pasión atlética y de cómo ibas al campo cuando eras niña. ¿Cómo no te vas a emocionar enonces cuando vuelves al mismo lugar? Por tu blog, sé que estuvieste presente en el Getafe-Atleti (y en aquel 75 aniversario). Supongo que alucinarías con Forlán (¡u-ru-gua-yo!) y con la hinchada. Alucinarías también con lo cagones que somos en el último momento, como siempre.Había oído algo del posible plagio del spot, pero, como no vi el corto original, no puedo opinar. Por lo que me cuentas, tu hermana fue parte activa de la realización del corto, con lo que el asunto te debe haber molestado aún más, si cabe. Ya te digo, como no he visto el corto, no puedo opinar. Gracias por el enlace.IRIS: Compañera, si yo te contara el respeto que los del Atleti tenemos por el Barca, algún madridista se mosquearía. Así que me lo ahorro. Lo cierto es que los Atleti-Barca son los partidos más especiales de la Liga, de eso no hay duda. Al menos, cuando no perdemos 6 a 0… Enhorabuena porque este año os lo vais a lleva rtodo. ¡Qué envidia!APULEYO: Hablas de géneros literarios o, mejor dicho de la imposibilidad de aplicar un género a mi post… Pero, ¿acaso es posiblen aplicar géneros a los sentimientos?Un abrazo a todos y me voy con mi mujer pitandooooo a un curso de preparación al parto.

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