Subamos el Tourmalet

Sí, sí, ya lo sé. Hay veces que es difícil, muy difícil. Cuando la vida se enreda, se enreda pero bien. Parece que los objetivos se alejan, las fuerzas flaquean y la fe se desvanece.

A veces somos ciclistas. Y, de forma ineludible, tenemos que subir, de vez en cuando, un Tourmalet. Encima de nuestra bici, bañados en sudor, con la boca seca, ardiendo, alzamos la vista y vemos ante nosotros esa gigantesca montaña que tenemos que coronar.

De nada sirve pensar que la dificultad es mucha y la fuerza poca. De nada sirve ser pesimista. Incluso, ser optimista puede ser lo más alejado de la realidad.
¿Qué hay que hacer, entonces? Pues bajar la vista, apretar los puños y pedalear, pedalear, pedalear.
Pedalear.
Si llegamos a la cima, perfecto. Si nos caemos siempre quedará una próxima carrera.
Anuncios

Un comentario sobre “Subamos el Tourmalet

  1. Si uno se cae, hay que tratarse las heridas (que a veces duelen un poquito, pero siempre cicatrizan) y volver a subirse en la bicicleta para seguir pedaleando. Porque, como decía el poeta, “se hace camino al andar”. Recuerdo una charla en cierta cafetería de cierta universidad sobre las tiritas de la vida…Un beso enorme, amigo. PD. ¿Recibiste mi sms?

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s