Quién podía saberlo

Al pobre gusano le asustaba sobremanera la muerte. Y más ahora, que comprendía que su fin estaba cerca. Para morir en paz construyó un lecho de seda. Adiós al mundo material: al sol, a los reflejos verdes, al rocío. Le entraba el sueño. Adiós; adiós a todo. ¿Existiría el más allá? ¿Sería verdad eso que dicen que los ángeles gusanos llevan alas? Quién lo sabía. Quién podía saberlo.

Anuncios

4 comentarios sobre “Quién podía saberlo

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s